Certificación internacional IPMA® para Aegis, la primera en América Latina.


Fueron dos años de trabajo intenso, donde se juntaron varios factores: un deseo de mejora; un deseo de diferenciación con la competencia; un deseo de alineación con las tendencias actuales de capacitación; un modelo para aplicar el enfoque a competencias en el aula y no solo en el folleto; y un equipo de trabajo convencido y comprometido con un sobre esfuerzo para lograr un sueño: el primer programa certificado en América por competencias de la International Project Management Association  (IPMA ®).

Dos años que transcurrieron en tres etapas principales: la primera que nos enfrentó a teorías, modelos, la operación natural del programa, capacitación de profesores, trabajo sobre instrucción, sobre contenidos, estándares y manuales internacionales, experimentación, mas capacitación, plataformas. La segunda que conjugó aplicación de lo proyectado, del modelo, nerviosismo, resultados inmediatos, almacenar evidencias, congruencia con la promesa de venta y sobre todo, la satisfacción del cliente. Y finalmente, una tercera etapa que colocó la cereza del pastel, donde sumergidos en documentación, visitadores, registros, supervisión y trabajo directo en el aula por la entidad certificadora.

Claro que en el camino surgió la pregunta: “¿Y todo esto vale la pena?”. A mi parecer todo eso y más valió la pena, y al recibir la noticia de haber obtenido la primera certificación en América, luego de países como Dinamarca, Hungría, Croacia, Italia, Noruega, Rumania, España, Suecia y Suiza, los comentarios del equipo, integrado por el personal de AEGIS, instructores y directivos es: “Felicidades, y efectivamente, valió la pena”.

Hoy nos colocan como IPMA® Registered Education Programme al lado de programas ofrecidos por la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad de Lucerna u otras más.

Pero el trabajo aún no termina. Continúan los seguimientos, las mejoras a procesos, las revisiones y herramientas que están fraguándose, los descubrimientos, nuevos módulos para agregar a la certificación y lo que el camino recorrido nos arroje.

Fueron dos años de trabajo intenso, valió la pena.